Casa de Cultura

A la derecha del Ayuntamiento se alza otro imponente edificio, la impresionante Casa Palacio de los Solazar, donde vivió Don Manuel Quintana, eclesiástico y viticultor español, destacado por haber sido quien importó de Burdeos (Francia) las técnicas de elaboración del vino que, más tarde, se extendieron por toda La Rioja y el resto de España.
Actualmente alberga las instalaciones de la Casa de Cultura de Labastida y la Oficina de Turismo, entre otros servicios municipales. Se trata de un edificio levantado en piedra de sillería, de planta rectangular, en el que destaca el eje formado por portada, balcón y escudo.
Tanto este edificio como el Ayuntamiento han sido recientemente restaurados, lo que permite apreciarlos prácticamente tal cual se construyeron a finales del siglo XVIII.
Afortunadamente, el Palacio de los Solazar, que se encontraba en lamentable estado, fue recuperado mediante intervenciones de restauración acometidas a partir de los años 80 del siglo XX y convertido en sede de la Casa de la Cultura de Labastida.
Es un buen palacio situado también en la Plaza de la Paz, frente al Ayuntamiento y la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Obra del siglo XVIII, tiene una rica fachada con puerta y balcones muy moldurados y el escudo del linaje sobre el balcón central.
A lo largo del eje que conforman la Calle Mayor, que comienza en el Arco de Larrazuría y desemboca en la Plaza de la Paz, y su continuación, la Calle Frontín, se atraviesa el Casco Histórico del municipio, donde el viajero se topará con la mayor concentración de palacios y casas blasonadas de Labastida.
A continuación, vamos a destacar especialmente dos de ellas: La Casa Palacio de los Paternina en el número 9 y La Casa Palacio de la Familia Garizábal en el número 1 6, ambas en la calle Mayor.