Los arcos de Toloño Y Larrazuría son dos entradas monumentalizadas correspondientes a puertas de la primitiva muralla que tuvo Labastida. Llegó a existir un tercer arco, el Arco de San Vicente, ubicado al final de la calle Frontín y del que no quedan restos.

Arco del Toloño

En la salida del barrio del Olmo, uno de los más altos y antiguos, junto con el de La Mota, hacia la sierra y junto al Templo del Cristo, se aprecia un espléndido arco de medio punto en piedra de sillería conocido como el “Arco de Toloño”.

Arco de Toloño, el más antiguo de ellos, fue la puerta de acceso a la Villa a través de la muralla que evidentemente en esa parte norte del pueblo existió y que enlazaba con el inmenso muro de la parte trasera del Cristo.

El arco del Toloño está situado en la salida desde el barrio del Olmo hacia la sierra del Toloño. Es una construcción de sillería que consta de dos cuerpos de estructura y decoración similar pero de distintas dimensiones. El cuerpo inferior es de mayores proporciones. Su gran arco de medio punto aparece flanqueado por pilastras toscanas decoradas con capiteles de placas recortadas. Una enorme ménsula ubicada sobre la clave del arco, sirve de repisa para una imagen de la Virgen del Toloño que estuvo colocada en la hornacina. El piso superior, soportado por el gran entablamento del inferior, se abre mediante otro arco -hoy cegado- de medio punto.

Presenta pilastras toscanas y se remata con un frontón curvo que soporta tres jarrones. Otros dos jarrones aparecían flanqueando el cuerpo inferior, pero uno de ellos ha desaparecido. Es el último vestigio de lo que un día fue la muralla que, junto al templo románico del Santo Cristo, defendía la entrada a la villa. Actualmente, su función es puramente ornamental.

Arco de Larrazuría

En los siglos XVII y XVIII, se produce un nuevo ensanche que alarga el pueblo en el sentido del antiguo camino que marcan las calles Larrazuría, Mayor y Frontín. Este tercer ensanche tiene un marcado carácter barroco y es el que pondrá el sello de identidad a la actual Labastida. Se ingresa en el núcleo barroco urbano de la población por el denominado Arco de Larrazuría.

Más rimbombante y más portentoso que el de Toloño. Sobre dos espesos muretes que encierran este amplio arco de medio punto y que, a la vez, sostienen una amplia faja de piedra, se levanta un templete de estilo renacentista que finaliza en frontón triangular con obeliscos de caracteres esféricos. Las dos caras de este templete tienen sendos motivos decorativos.

Este arco de medio punto, realizado también en piedra de sillería, es puramente ornamental y mucho más espectacular, lujoso y reciente que el de Toloño: conecta la calle Larrazuría con la calle Mayor y sirve de entrada al casco histórico de Labastida.

En frente del arco que da a la calle Larrazuría se encuentra grabado el escudo de armas de Labastida y en la parte que da a la calle Mayor, se encuentra en una hornacina una imagen sedente de la Virgen con el Niño.